Un total de cinco barcos, tipo raquero, intentaron conquistar el podio durante dos jornadas en cada una de las 5 mangas que se celebraron cada día. La primera jornada Ana María Estrada y José Manuel Espinosa, integrantes de la primera embarcación clasificada, lucharon por conseguir la mejor puntuación. Pero no fue hasta la mañana del domingo cuando lograron posicionarse como ganadores.
Segundo puesto
El segundo puesto clasificatorio fue para la embarcación integrada por José Fernández y Juana Manuela Martínez. El tercer puesto recayó en la embarcación de Mercedes Muriel y Francisco Fernández. Los tres barcos finalistas han recibido un trofeo conmemorativo. El acto de entrega de premios se produjo en una ambiente de extraordinaria alegría. El delegado territorial de la ONCE, Patricio Cárceles, no quiso perderse este acontecimiento y estuvo compartiendo la última jornada del Campeonato con los participantes.

Partieron como favoritos Fran Lucena, de Cádiz, y su contrincante, Chema Flores, jerezano, ambos campeones de España de similares competiciones celebradas a nivel nacional. Finalmente, ninguno de los dos llegó a clasificarse.
Cada uno de los barcos, totalmente adaptados, contó con tres marineros. Un instructor vidente encargado de la instrucción del barco, pero no de su manejo, y dos afiliados a la ONCE que se encargaban de la proa y la popa respectivamente, manejando así uno el timón y la vela mayor, y el otro el foque y la vela delantera.
Este primer campeonato organizado por la Federación Andaluza de Deportes para Ciegos, a través del Club de Deportes ONCE Cádiz, y la Real Federación Española de Vela, contó, además, con la colaboración del Club Náutico Elcano.
Curso de pesca y medioambiente en Motril
Mientras en Motril, Granada, un grupo de estudiantes afiliados a la ONCE participó el 6 de septiembre en un curso de educación pesquera: «Un mar de sentidos», destinado a acercar la realidad del mar a los más jóvenes.

26 niños y 6 profesores tuvieron la oportunidad de disfrutar de una visita guiada por el Centro de Desarrollo Pesquero de Motril, la dársena, la zona de rederos y la lonja. Una propuesta que hizo que los visitantes descubrieran a través del tacto, el oído y la percepción, los ambientes marineros.
Durante el itinerario los chicos recibieron explicaciones sobre las distintas modalidades pesqueras de la flota granadina. Además, durante el paseo didáctico por la lonja, coincidiendo con la entrada de los barcos cargados de pesca, tuvieron la oportunidad de presenciar la descarga del pescado, el trajín de los marineros, y los momentos previos a la venta del pescado. Una vez descargada la mercancía, los jóvenes visitantes pudieron tocar, oler y sentir los productos del mar de Motril. Sin duda, una experiencia inolvidable para la mayoría de ellos.
