Entre las distintas actividades que se realizaron, la que más participantes atrajo fue el alfabeto braille gigante, donde había que descifrar un refrán para obtener como premio un regalo. Y además, para todo aquel que quisiera conocer su nombre en este alfabeto podía crear una pegatina con sus caracteres.
Por otro lado, se encontraba un circuito de barreras que había que recorrer sin ayuda con un antifaz y un bastón, para simular la situación en la que se encuentran las personas ciegas. Toda una carrera de obstaculos para aquellas personas no invidentes.

También contaban con un taller de braille para activar el sentido del tacto, y conocer de forma más cercana la comunicación que existe entre las personas sin visión. Además uno de los juegos consistía en descifrar un mensaje oculto escrito en braille cuyo premio era un regalo.
La adaptación de los juegos de mesa a personas con discapacidad es algo muy importante y por ello existía una zona donde había todo tipo de juegos adaptados, para todas aquellas personas que quisieran probar suerte con las damas, el ajedrez, el parchís o las cartas.
El estand, dirigido por cuatro jóvenes afiliados, tuvo una gran aceptación y participación por parte del público granadino, ya que en tan sólo dos días asistieron numerosos grupos escolares y llegó a superar las diez mil visitas. Según Juan de Dios Maldonado, jefe de Servicios Sociales de la ONCE en Granada aseguró: “No es tan importante participar en esta muestra, sino dar a conocer cómo somos y cómo actuamos”.

Para las próximas navidades se espera volver a formar parte del Certamen y presentar nuevos proyectos y actividades con un contenido diferente y original que acerque aún mas el mundo de la discapacidad a aquellas personas que no lo conocen.