Durante la visita al parque Tívoli, el sábado, los chavales gozaron de las diferentes atracciones que allí se encuentran como cars, coches de choque, barcas, norias, entre otras. Además, asistieron a los diferentes espectáculos que ofrece el recinto.

Tras la visita, los menores se alojaron en un albergue donde continuaron con las actividades y los juegos. Allí se entretuvieron con pasatiempos como carreras de sacos, tira-soga, mate adaptado y juegos con paracaídas. Como actividad novedosa se realizó un concurso sobre la ONCE en el que los menores debían responder a preguntas sobre los diferentes servicios que presta la entidad y daban su visión de la Organización. Para finalizar el día, vieron una película audio-descrita.
En la jornada del domingo se realizó un taller de iniciación al fútbol sala. La actividad consistió en mostrar a los participantes el control, pase y tiro a portería y estuvo dirigida por el entrenador de los equipos de Málaga de B1 y B2. Se desarrolló en el mismo terreno de juego donde juega el equipo de Fútbol sala de Málaga de ciegos totales para que los participantes conocieran las características del terreno de juego. Esta jornada finalizó con el sorteo entre los asistentes de balones adaptados.
Talleres en el colegio Altaduna de Roquetas de Mar
Por otra parte, Roquetas de Mar acogió e pasado 8 de abril una jornada de divulgación en el colegio Altaduna organizadas por los profesionales del equipo educativo de la ONCE en Almería. En los talleres participaron un de total 60 alumnas, de 1º y 2º de E.S.O. del centro, quienes pudieron experimentar las sensaciones de las personas invidentes.

Las alumnas comprobaron las dificultades que se les presentan a las personas ciegas y experimentaron en primera persona cómo es la orientación y movilidad en un entorno sin visión. Para ponerse en la piel de las personas ciegas se les facilitaron unos antifaces que simulaban la ceguera total, y por parejas, las chicas intercambiaban los roles de invidentes y guías.
También se realizó un taller de adiestramiento al tacto donde las participantes debían identificar una serie de objetos a través del tacto y realizar tareas de escritura y plástica. En este caso, observaron la dificultad que entraña para un ciego el reconocimiento de objetos y de la necesidad por tanto de recurrir a programas de adiestramiento sensorial.

El tercer taller era una pequeña exposición de material didáctico adaptado para ciegos en el que se les entregó a las alumnas un alfabeto Braille e indicaciones sobre el sistema de lecto escritura. Además, pudieron practicar la escritura en máquinas Perkins y regletas braille.
Al margen de esta actividad también se realizaron unas jornadas deportivas en el centro deportivo ‘Juan González Fernández’ de “El Parador”, con la colaboración del ayuntamiento de Roquetas de Mar, en las que participaron diez niños afiliados de entre 5 y 14 años.

Durante la jornada, que tuvo lugar el 9 de abril, los participantes realizaron dos actividades. Tras dividirse en dos grupos, según las edades, los más pequeños pudieron disfrutar de un rato de libertad en la piscina donde realizaron actividades de natación con varios monitores. Mientras, los mayores jugaron un partido de goalball en el pabellón cubierto con la colaboración de profesionales del equipo educativo de la ONCE de Almería. Posteriormente, se cambiaron los roles y la jornada finalizó con los mayores realizando natación y los más pequeños jugando a goalball.
Curso para profesores sobre ceguera y discapacidad visual
La ONCE en Almería también celebró su ‘XXIV curso de perfeccionamiento sobre ceguera y discapacidad visual: la escuela del alumno ciego’ entre la segunda y tercera semana de marzo. Este ya tradicional curso para maestros que tratan a escolares con deficiencias visuales, contó en su vigésimo cuarta edición con 23 profesores de distintos puntos de la provincia que mantuvieron un alto nivel de participación durante todas las jornadas.

El curso, impartido por profesionales que forman parte del equipo de apoyo educativo de Almería, ha sido organizado por los Centros de Profesorado de El Ejido y Almería y por la ONCE.
El objetivo principal era orientar a los profesores para que éstos faciliten la plena normalización del alumno y su identificación con el entorno social en el que vive. Y, de paso, se perseguía alcanzar la máxima cualificación posible de los profesionales que trabajan con el alumno ciego, para mejorar la relación entre ellos.
Durante el desarrollo de las jornadas, los profesores pudieron conocer de cerca la realidad en la que se encuentran los alumnos ciegos en las diferentes conferencias que se dieron, así como la forma correcta de adaptar el puesto de estudio. Además, los profesores que asistieron al curso trabajaron con el sistema braille, trataron las técnicas más adecuadas para desenvolverse con un alumno ciego en clase y recibieron orientación profesional y de inserción laboral para los alumnos con deficiencia visual.