Foto: Josele Ruiz Madrid
La primera vez tendría unos nueve o diez años. Mi padre estaba en la orquesta de pulso y púa de la ONCE de Sevilla. Yo veía la bandurria por casa y la cogía a mi aire, en plan autodidacta, después ya los 14 años mi padre se puso conmigo, me enseñó los ornamentos básicos, pero de más jovencito yo ya trasteaba por mi cuenta.
Hombre, ¿atípicos? Junto a la guitarra son los instrumentos genuinamente españoles. No lo sé. Hay de todo, hay unos profesionales magníficos de instrumentos de púa aquí en España.
Sí, porque yo de siempre he visto este tipo de música. En mi casa siempre ha habido bandurrias. Mi padre era un aficionado, de los antiguos, que estudiaban en los colegios. Como él decía, poca cultura general, pero mucha música. Estudió violín, piano, órgano, tocaba la bandurria y el acordeón en el antiguo colegio de la ONCE en Sevilla.
Desde el punto de vista musical me enseñó los ornamentos los fundamentos básicos de la bandurria, también a leer solfeo, no demasiado, pero sí lo suficiente para crear mi propia afición e iniciarme.
De ejercerlo no. No me he arrepentido. Sí me he arrepentido de haber hecho algunas oposiciones los cuerpos del Estado, pero el ejercicio como tal no ha sido algo que me haya atraído nunca, esa es la verdad.
Bueno, verá, un altísimo porcentaje no sabe lo que es, de entrada, cuando ve bandurrias, laúdes y guitarras. Piensa en algo parecido a la tuna y hay mucha gente que viene a vernos y no se espera lo que escucha y se sorprende.
No tiene por qué ser un público distinto, son todos iguales. Bien es verdad que el público que va a una orquesta sinfónica sabe lo que va a oír y va predispuesto a ello, mientras que aquí un alto porcentaje no se espera que hagamos música clásica y eso sorprende.
Yo creo que sí. La bandurria, el laúd y la guitarra son los instrumentos más genuinamente españoles. Se estudian bien poco, al menos en Andalucía, salvo Córdoba y Granada que es donde más se prestan a estos instrumentos. Sin embargo hay zonas como Levante, Navarra y La Rioja con más tradición. De hecho hay unos cuantos conservatorios donde se imparten estos instrumentos en todos los niveles.
No. Para mí, es el músico más importante de España con permiso de don Manuel de Falla, pero no es mi guía espiritual. La verdad es que no. Como compositor en mi altar particular tengo a Juan Sebastián Bach. Los grandes de España son Isaac Albéniz, Joaquín Turina y Manuel de Falla.
Siempre he estado rodeado de este ambiente. Mi madre cantaba muy bien. Mi padre siempre ha tocado muchos instrumentos. Pues, seguramente mi padre porque he sido su lazarillo permanente hasta que me independicé. Por lo tanto, se lo achacaremos a papá.
Una bandurria es un instrumento bastante chillón de entrada, poco potente, y es muy difícil sacarle un sonido dulce. Hay que manejar el instrumento con bastante soltura para sacarle un sonido dulce pero una orquesta de plectro debe conseguirlo. El laúd es algo mayor que la bandurria y por lo tanto da un sonido más bronco, pero tiene las mismas cuerdas y se toca con la misma técnica. Y la guitarra cuadra muy bien con la bandurria y el laúd, da un timbre muy parecido. Un laúd tocado en la cuerda grave si está bien tocado desde fuera parece una guitarra, tienen unos timbres muy similares y por eso ajustan muy bien.
Desde el punto de vista musical elegiría el período de posguerra española, hay que tener mal gusto… (se ríe) fue la peor época desde otros puntos de vista pero musicalmente en España, desde el punto de vista de la púa, entre la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, en esas décadas se han dado los mejores instrumentistas. Para que tú veas.
Hay muchas adaptaciones de zarzuela originales para instrumentos de púa. Hay números de rondalla. Nosotros hacemos varias selecciones de zarzuela. Me quedaría mejor con ‘Agua, Azucarillo y Aguardiente’, por más alegre. ¿Personaje en particular? Bueno, a mí me hacía mucha gracia el don Hilarión de ‘La Verbena de la Paloma’, aunque no me identifico con ninguno.
No, la verdad es que no. Sí me gustaría pero no me haya quitado el sueño. Sí que he soñado yo con dirigir y tener una gran orquesta de plectro con 50 o 60 músicos donde pueda meter toda la gama de instrumentos, la familia del laúd y la bandurria es más amplia, y sólo se pueden utilizar si tienes un grupo suficiente. Eso sí que he soñado yo y me moriré con esa pasión insatisfecha.
Pues no, puesto que mi especialidad esta en esto… También me gustaría participar como solista en una orquesta sinfónica, que alguno lo ha hecho. Me encantaría una orquesta para bandurria y orquesta.
Pues puestos a soñar, en el Teatro Real.
Efectivamente, de alguna manera son el patito feo. Están poco reconocidas porque son poco conocidas. Una cosa es la consecuencia de la otra. Hay una gran mayoría de público no sabe ni lo que es. Y es normal que en cualquier concierto que demos me venga alguien a saludar y nos feliciten. Los propios músicos se sorprenden. Y como no se conoce, no se reconocen.
Probablemente a que hoy priman más otro tipo de músicas. Pero sí se mueven porque las orquestas de plectro cada vez se mueven más, aunque todavía siguen siendo el patito feo.
Es fundamental. Sin el apoyo de la ONCE, por lo menos los grupos que están hoy en día en la ONCE, que dicho sea de paso tienen un nivel medio bastante alto, no sería posible. Es fundamental su apoyo.
Hombre… verá… nervioso… Yo creo que es el peso de la responsabilidad más que los nervios. Como comprenderá yo hago muchas veces solos y no me tiembla la mano. Si estuviera nervioso no podría hacerlo. Es más una cuestión de responsabilidad. Siempre estoy preocupado porque todo salga bien, que la gente esté pendiente y concentrada, que los instrumentos estén afinados. Siempre estoy preocupado más que nervioso. Me moriré de esa manera.
Seguro que las tengo pero no me las reconozco.
En Huelva hay que ser del Recre amigo, pero tampoco te miran mal.
El campo me da tranquilidad, para mí es una maravilla, aquí solo escuchas pajaritos. Para mí es calidad de vida.
Sí suficientemente, además que es un magnífico músico. Éste es mucho más músico que su padre o que su abuelo. Para mí es un motivo de orgullo.
Yo lo veo halagüeño. En los conservatorios se está implantando esta especialidad de púa cada vez más. En España ya hay 10 o 12 conservatorios donde se está haciendo de forma reglada e institucionalizada, cosa que nunca existió. Por eso veo el futuro con optimismo.







Dentro del ámbito de la provincia de Cádiz, el Club de Mayores afiliados y pensionistas de la ONCE en la Dirección Administrativa de Algeciras celebró su particular Día de Andalucía con una fiesta en la que el color fue el auténtico protagonista. Color en la decoración, color en los mantones que lucieron algunas afiliadas y en sus flores. La bandera verde y blanca presidió la jornada en la que no faltaron ni una merienda con productos andaluces y con aceite de oliva virgen, ni los pasadobles ni las coplas.






Por su parte, la sección dedicada al material tiflológico estuvo integrada por una serie de piezas que ilustraron a los visitantes los distintos tipos de sistemas de escritura, anteriores o contemporáneos al braille, la aplicación del sistema braille a las matemáticas y a la música y una muestra representativa de los distintos tipos de máquinas a las que dio lugar la mecanización de la escritura del braille. 
























