A los 15 años, que fue la edad a la que mi madre me afilió. Desconocía que los albinos pudiéramos pertenecer a esta institución, y por eso no lo hizo antes. A los 20 empecé a practicar judo en Málaga, como una actividad más dentro del programa de Animación Sociocultural de la Dirección Administrativa… hasta ahora.
Sí. Fue fruto de lo que comento. Me surgió la posibilidad de hacer deporte, y ésta era una de ellas. Me inicié como una manera de hacer algo, pero con el tiempo lo he ido enfocando como una alternativa para entrar en la competición.
Amistad. Me sirvió para introducirme más en la ONCE, para conocer a otros afiliados que después han llegado a ser buenos amigos.
Sí. Ambos me han servido para desarrollarme en la vida. La ONCE me dio la oportunidad de hacer deporte, éste fue el judo, que me atrapó al momento. Como digo, primero fue una afición y depués una forma de vivir.
Lo hago con la ONCE, cuando participo en campeonatos de la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC), y con la Universidad de Málaga, con quien lo hago en competiciones donde participan personas videntes. Mi entrenador es Francisco Rodríguez.
Sí, fue en Guadalajara. Gané la medalla de oro con la selección española de discapacitados visuales. Participaron muchos judocas sin discapacidad y otros de la FEDC.
No. Yo estoy muy contenta practicando judo y no tengo problemas cuando tengo que competir en torneos abiertos. El judo ofrece mucho contacto con el rival, nos agarramos, y supone un deporte muy apropiado para nosotros. No existen diferencias negativas cuando competimos a estos niveles. Además, el judo en sí mismo nos ayuda a corregir defectos posturales que podemos tener por nuestra falta de visión. Nos permite rectificar esos fallos, desarrollar la musculatura, fortalecer el tronco, la columna, el cuello… Nos da equilibrio.
Es muy importante el talento natural, pero hay que combinarlo con el trabajo, para mejorar la técnica, la intuición, el sentido común, … Debe haber una buena mezcla. Hay competidores que no poseen mucho talento pero sí una gran perseverancia. También es muy necesaria una poquita de suerte.
Sí. Tanto en la vida como en el deporte hay que reunir todos esos valores. La suerte es necesaria, aunque tú tienes que ser consciente de que has de poner de tu parte para encontrarla, y ahí es donde entra el trabajo.
De momento, hasta Pekín. Después, ya veré.
No, no. No se pueden hacer las cosas porque te vayan bien o mal. Mis planes llegan por ahora hasta Pekín porque quiero saber cómo me encontraré a partir de ahí. No depende de si gano medalla, ni de los resultados que logre, sino de que me sienta a gusto.
Tampoco. Como están las cosas no se puede planificar el futuro. Prefiero ir poco a poco. Cuando acabe esta etapa, ya veré. Me gustaría seguir en el ámbito de la ONCE, pero si no puede ser, sería fuera de ella.
(Risas). Empecé muy joven. Llevo muchos años compitiendo…
Todo supone mucho esfuerzo. He tenido que dejar muchas cosas para dedicarme al deporte de competición. Es algo inevitable, pero merece la pena cuando consigues las metas que te marcas y haces lo que te gusta.
Para eso trabajamos también los deportistas. Cada día demostramos que los paralímpicos tenemos los mismos méritos que el resto de deportistas. Todo depende de la actitud que tengamos ante el esfuerzo, el sacrificio o el trabajo.
En los días previos un poco, por el protocolo. Era una cita muy importante y todo mi interés estaba en hacerlo bien, en estar a la altura.
Me llamaron por teléfono de la Consejería. Estaba en el Centro de Alto Rendimiento.
Sí. Ya me habían dicho que estaba entre los candidatos, aunque no pensaba que al final yo fuese la elegida.





















España va a estrenar el sistema de voto accesible para personas ciegas y deficientes visuales en las próximas elecciones generales y autonómicas de Andalucía del 9 de marzo. Hasta el 11 de febrero se puede solicitar en el teléfono gratuito 900.150.000.